Página de aula de lengua y literatura de Educación Secundaria

Los que no somos gigantes -la gran mayoría de los seres humanos- tenemos que ir supliendo nuestras carencias a base de esfuerzo y de ir ingeniándonoslas en muchos aspectos. De qué manera y en qué dirección, cada uno va supliendo sus propias carencias, eso dependerá ya del gusto y las particularidades de cada cual. Si investigaba en los ámbitos que me interesaban a mi ritmo y a mi gusto, asimilaba técnicas y conocimientos de un modo extremadamente eficaz (1)

Espero que esta carpetadelc te ayude a crear tu propio recorrido.

(1) Adaptado de De qué hablo cuando hablo de correr de Haruki MURAKAMI

27.3.15

Nach, el señor de la rima


Nach representa la vibración del verso, la reconquista de la palabra como energía vital. Los que lo conocen afirman que estos son los rasgos que lo distinguen de otros poetas, músicos o incluso raperos:

- La fuerza de sus malabarismos poéticos
-  su vigoroso uso del léxico
-   la elocuencia de sus metáforas actuales y vivas
-   su conexión con las generaciones más jóvenes
-   su majestuosa voz
-   el querer expandir la conciencia
-   el lograr liberar la emoción
-   y que nunca calla su voz ante la injusticia.









 El idioma de los dioses (oda a la música)


      Si estoy solo tu me acojes eres mi fiel compañía,
me hablas sincera y me esperas cuando empieza el día.
Mi guía, mi faro de Alejandría, si me ves perdido
te miro y elimino la tristeza en un suspiro.

Das sentido a mi existencia, tú desobediencia,
tú, sola presencia merece mi reverencia,
tú me diste un don, fuiste mi espada,
siempre encerrada en tu prisión si la inspiración faltaba.

Desde la nada me abrazas, no prohibes ni amenazas
tan romántica y auténtica, tú nunca te disfrazas
como un hada y un verdugo firme escudo en la batalla,
tú, a quién acudo si otros fallan.

Me das retos, aventuras y responsabilidad,
me das éxito y dinero me quitas la intimidad,
me exiges crear, me haces temblar, soñar, me curas
me eliges para hablar si las calles están mudas.

Me desnudas con ternura y siento tu tacto y tu olor,
si te veo volar libre entre la voz de un cantautor
eres Ópera y Flamenco, eres todo lo que tengo y te amo,
mientras brotas entre las notas de un piano.

Y me desintegras pintando estas noches negras,
me alegras, me invades, me evades, alejas las tinieblas
y me resucitas siempre, nunca me mientes
eres el recipiente donde lágrimas se vierten.

Eres Tango y eres ritmo vives en do, re, mi, fa
impredecible compás cuando te vistes de Jazz,
llegas y me das ógixeno, mi único somnífero
si el mortífero estrés tensa mis músculos, discípulo

de tu inmensa maestría cuando no te conocía,
como podía vivir sin percibir tu melodía
fuiste mía y solo mía en mis horas de miseria,
compones la banda sonora de esta tragicomedia.

Tú reina entre mil reyes, cumbre de mis valles,
me levitas y asi evitas que tanto odio me ametralle
tú, si eres Hip-Hop muestras denuncia y carisma,
pero te vistes de clásica y sigues siendo la misma.

Eres tú, mi suerte, eres tú, tan fuerte, eres tú, tú, tan diferente
surges y de repente la vida olvida a la muerte.
Imposible de tenerte si naces de un pentagrama,
si el drama yace en mi cama me abres enormes ventanas,

tu llama jamás se apaga, luz de eterna juventud
cuando llores punteando una guitarra de Blues.
Eres tú, la rabia sucia y rasgada de Kurt Cobain
el compromiso sincero de Marvin Gaye,

la grandeza de John Coltrane improvisando con el saxo,
la mirada niñada en los ojos de Michael Jackson.
Y es que tu son me sedujo, tu luz me dejo perplejo y caí,
reviví como el sol en forma de Soul y R&B

bebí de tí el elixir y resistí los golpes,
si fui torpe encontre por fin mi norte, mi soporte.
Entre acordes de Mark Knopfler redobles de Hanckock Herbi,
de Vivaldi hasta Elvis, desde Verdi hasta Jack Berry.

Inmortales piezas musicales hacen que el tiempo se pare,
estallan como bombas provocando ondas letales
de esperanza, de aliento y vida, mi gran amiga
solo tu haces eficaces todas las frases que diga,

mi balanza, mi paz, mi druida, en la fatiga
solo tu haces realidad los sueños que yo persiga.
Y es que sin ti no hay destino, solo piedra y mil caminos,
sin ti, soy un mimo temblando en el camerino.

Pero tu acojes mis voces si me ves desorientado,
y bailas conmigo un Vals igual que dos enamorados.
Eres la llave inmortal que abre este mental presidio,
desde Tiste-tutanclan hasta el ójala de Silvio.

Envidio el poder que impones en canciones
despiertas mis emociones, con creaciones de Ennio Morricone.
Sensaciones sin control cuando eres Rock n' Roll,
el erotismo de un bemol en la voz de Diana Krall

el solo de guitarra eléctrica que el silencio rompe,
la armónica que esconden las manos de Steve Wonder.
Te vi dónde todo acaba y Nada Sira con Black Sabbath
respiras vida con la calma que inspira Bob Dylan,

oscilas y posees a James Brown mueves su cuerpo,
junto a Freddy Mercury, Ray Charles jamás habrán muerto.
Y es cierto da igual que suenes con un arpa o un acai,
con la clase de Frank Sinatra o de Barry white.

Eres la métrica enigmática que envuelve mi ser y lo salva,
el idioma con el que los dioses hablan, eres música.




19.2.15

DIARIOS DE VIAJE




POESÍA Y MÚSICA: Ángel Pestime


Ángel Petisme es zaragozano con un pasado rockero que le sigue marcando.  Musicalmente su estilo se construye en el equilibrio entre lo acústico y lo eléctrico y a nivel de contenido en la observación de lo cotidiano y en el compromiso social. Ácrata de corazón, incansable ante las dificultades, es sobre todo y por encima de todo POETA.


Poema de El lujo de la tristeza
Brigada poética
Poema de Cinta transportadora
 Tema perteneciente al disco Río Ebrio

5.11.14

Brindis

Brindis
                 A Gustavo Cabrera y Juan Carlos Mestre

Por los que nunca durmieron en un campo de espigas
con la mirada puesta en la tormenta,

Por los que no se vieron nunca sorprendidos por la
urgencia del rayo,

Por los que temen que le búho y la comadreja
se alimenten de sus corazones muertos,

Por los que nunca oyeron la canción del alce

Por los que confundieron el amor
con la excursión de fin de curso,

Por los que se besaron una tarde entre las lápidas
de los cementerios,
Por los que nunca urbanizaron los sueños,

Por los que ya no temen la distancia, ni la sangre
ni los sueños,

Por los que cada noche, después de las cervezas
y el amor, vacían las colillas de los ceniceros,

Por la que puso nombre a mi desilusión,

Por los que nunca renunciaron a la noche
ni al frío de diciembre,

por las nudistas alemanas que perfumaron el mar

Por las musas que se ahogaron en el folio,
Por las que huyeron con un solo zapato,
Por los que mueren a diario en los espejos. Raúl Vacas

Salamanca 2014

7.10.14

Inteligencia, dáme el nombre exacto de las cosas!

El negocio de inventar nombres

            A Fernando Beltrán le contrataron hace años porque a un sitio recién inaugurado no iba nadie. Ni familias, ni niños, ni turistas, ni nadie. "Se llamaba Parque Biológico de Madrid y sus responsables decían que o empezaba a ir gente o cerraban en unos meses. Yo acudí temiéndome lo peor: me imaginaba un lugar aburrido... Y resulta que allí había una casa llena de mariposas, un Polo Norte en miniatura con pingüinos de verdad, una miniselva con monos... ¡Era estupendo! Claro que ¿qué padre lleva a su niño pequeño a algo llamado Parque Biológico de Madrid? El nombre fallaba, sin duda. Así que me puse a trabajar. Y les propuse el que tiene ahora: Faunia. Ahora va más gente. No han cerrado".


           Fernando Beltrán es poeta. Y como todo buen poeta, ha vivido siempre de otra cosa. Fue administrativo, librero, periodista, actor, guionista de cine y empleado en una agencia de publicidad. En nada duró mucho. Pero en el mundo de la publicidad vislumbró su hueco: "No se les daba importancia a los nombres. Ni siquiera tenían mucho presupuesto para eso. Para el marketing, sí; para el logotipo de la marca en cuestión, también, y para el mercado, pero el nombre era lo de menos". Beltrán decidió, hace 14 años, crear una empresa dedicada exclusivamente a la creación de nombres. Sus amigos le dijeron que si estaba loco, que se iba a morir de hambre, que para eso, mejor dedicarse en exclusiva a la poesía...   

         No se ha muerto de hambre. Al contrario. La industria de buscar el nombre exacto para nuevas empresas, o nuevos productos de empresas conocidas, ha cobrado cada vez más importancia en la publicidad. En Estados Unidos, al fenómeno se le denomina naming, y hay empresas de cientos de empleados dedicadas casi en exclusiva a la búsqueda de la designación exacta de cada cosa. Es algo difícil... y caro. "Hay muchos precios, claro. Y hay muchos factores que influyen en la factura final", comenta Gonzalo Brujó, consejero delegado de Interbrand-España, una compañía internacional que crea marcas, con más de 1.200 empleados en todo el mundo y 40 delegaciones repartidas por el planeta. "Pero el precio puede ir desde los 12.000 euros para el nombre de una pequeña empresa hasta los 70.000 para la denominación de un coche estrella de una firma mundialmente conocida, como Ford Mondeo, por ejemplo, que lo hicimos nosotros, en España", comenta Brujó.

           A Beltrán le costó lo suyo aguantar. "Yo trabajaba solo, al principio hasta tenía que ocultar a algún director de empresa que yo era el único miembro de mi empresa, o que era poeta, porque no sonaba demasiado serio, o citarle en vestíbulos de hotel, porque me daba un poco de apuro quedar en la habitación del piso alquilado donde instalé la oficina. Mis amigos me decían que lo dejara, pero yo aguanté... y entonces vino lo de Amena, y me salvé", recuerda.

          Una compañía telefónica buscaba una marca para su división de móviles. Y contrató a una agencia de publicidad. Y ésta, a su vez, subcontrató a Beltrán para que le propusiera nombres. "Buscaban algo nuevo, dirigido al público joven, y pensé, para desmarcarme de las palabras inglesas que se llevaban por entonces, en una palabra española. Y les propuse Amena. Y para mi sorpresa, después de probarlo con gente de la calle, fue el elegido. No me proporcionó dinero, porque yo era un subcontratado, pero me abrió puertas. Me trajo más clientes".

         Abandonó el tuguriete que no enseñaba a los directivos por vergüenza, contrató a una secretaria, consolidó su empresa, que se llama, precisamente, El Nombre de las Cosas, pero no abandonó su manera casi artesanal de trabajar: "No me alié con nadie, con ninguna agencia exitosa que también hiciera logotipos o estudios de mercado. No busco el dinero sino seguir disfrutando con lo que hago. Por eso sigo solo". Su método es siempre el mismo: escucha al cliente, que por lo general no es una gran empresa, sino alguien que pone un bar, o que ha creado un vino, o que quiere triunfar con su tienda... "Ellos me cuentan, me explican lo que quieren. Una señora quería que su tienda de velas tuviera que ver con la literatura, y a mí se me ocurrió novela. El dueño de un restaurante quería un nombre que aludiera a su intento de que el que fuera a comer se sintiera como en casa. Se me ocurrió casa prestada".

          En estos años, además de estos nombres, ha bautizado las tiendas Opencor, el centro cultural La Casa Encendida (extrayéndolo del libro del poeta Luis Rosales), la colección de libros Suma de Letras... Su tarifa va desde los 1.000 euros hasta los 12.000, "dependiendo mucho de quién me lo encarga y por qué, porque yo soy mi propio jefe, hago lo que quiero, y regalo nombres a ONG o a los amigos".

         Está convencido de que su auténtica vocación, la poesía, es una herramienta utilísima: "Claro, un poeta busca decir lo máximo con las menos palabras posibles. Hay que hacer un esfuerzo de síntesis. Y crear imágenes. Trabajo igual los versos que los nombres: apuntando las ideas en cuadernos y en libretas, en la oficina o en la calle, mientras paseo". Desde que empezó, ha concebido más de 300 nombres. A un ritmo de dos al mes. Pero le faltaba uno: el suyo.¿Cómo debía llamarse el que se ocupa de buscar nombres? La respuesta se la dio su hija: "En el colegio pidieron a los alumnos que apuntaran en una ficha la profesión de los padres. Mi hija puso 'poeta y nombrador'. Me pareció la definición más hermosa del mundo". El País.

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14.9.14

Deseos

13 deseos para Elena

Que tengas días claros como un río. 
Que tengas noches llenas de delfines. 
Que tus manos propaguen los jardines 
y tus pies nunca pisen el vacío. 

Que no comas la fruta del hastío. 
Que no sea gris el cielo que imagines. 
Que haya algodón allí donde te inclines. 
Que tus sueños no tomen un desvío. 

Pido para ti playas de Neruda, 
pido ángeles de Alberti y una espada 
de Garcilaso, un bosque de Machado 

Elena, plata azul, verdad desnuda. 
Elena nieve verde en la mirada
Que no acabe este amor que hoy ha empezado. 
                                                                            Benjamín Prado
                                                                                   Ecuador. (Poesía 1986-2001 y otros poemas)                                                                                                                                      

De la importancia de las palabras y de su uso

Las palabras son inexactas, pero es lo único que tenemos, por eso hay que hablar mucho, hablar de todo como si fuésemos hombres perfectos. Uno lee y se retuerce de dolor, y se muere por las noches porque le duelen los ojos y va al museo o al cine o al teatro y se muere de dolor porque no entiende nada. Pero después cuando lo comparte lo olvida todo […]
¿Dime cómo salta, dime cómo ríe, dime cómo habla el hombre perfecto? ¡Háblame! […]
Prométeme que nacerás y nos explicarás por última vez el cielo
Por última vez el mar
Por última vez la lluvia y los números
Prométeme que nacerás y nos explicarás por última vez
La palabra y el silencio y la muerte
[…]
Prométeme que nacerás y nos explicarás todo otra vez
Para que dejemos de hablar de ello
Y podamos vivir.

                                   Pablo Fidalgo y Celso Giménez, La velocidad del padre, la velocidad de la madre

 imagen:deviantart.com